Caso en profundidad
Cuadrar las donaciones nos comía el mes
Una ONG de infancia con más de 50.000 donantes cruzaba a mano bancos, tarjetas y descuentos automáticos. Así pasó de perder días cuadrando a saber, cada mes, quién dejó de donar.

Felipe Soto17 de febrero de 2026 · 5 min de lectura
En 30 segundos
- 01El problema no era la falta de herramientas: era que cada canal de donación vivía en su propia planilla.
- 02Una base a la medida de la organización le ganó a un sistema grande que nadie usaba.
- 03La meta no era una herramienta elegante: era recuperar tiempo y saber quién dejó de donar.
Este es uno de los casos que más nos enseñó. Una ONG de infancia que vive del aporte de decenas de miles de personas y que recibe aportes por muchos caminos: transferencias bancarias, pagos en línea, tarjetas de crédito y descuentos automáticos mensuales. Cada camino entregaba su propio archivo, con su propio formato.
Cómo era antes
Todos los meses, alguien del equipo bajaba los archivos de cada banco y de cada medio de pago, y los cruzaba a mano en planillas. Buena parte del trabajo de recaudación era eso: copiar, buscar, comparar, corregir. La mayoría del proceso era manual.
Lo más duro no era el tiempo. Era lo que no se podía responder. ¿Quién donó este mes? ¿Cuánto? ¿Por qué canal? Y la pregunta que más importa en una organización que vive de sus donantes: ¿quién dejó de donar?
Cuando un donante deja de aportar, cada semana cuenta. Si te enteras a tiempo, puedes llamarlo, entender qué pasó, quizás recuperarlo. Si te enteras tres meses después, cuando por fin cuadraste las planillas, ya es tarde.
La organización había intentado resolverlo antes. Tenía contratado un sistema de gestión de donantes muy completo, de esos que sirven para organizaciones mucho más grandes. Pero era tanto lo que había que configurar y aprender, que el equipo terminó volviendo a sus planillas. El sistema estaba ahí, pagado y casi vacío.
Lo que tenían
- Un sistema enorme, pensado para otra escala
- Muchas funciones que nadie usaba
- El equipo seguía trabajando en planillas
- Los datos, repartidos en todas partes
Lo que necesitaban
- Una base del tamaño de su operación
- Pocas funciones, las que usan cada mes
- Que el equipo pudiera seguir con lo conocido
- Todas las donaciones en un solo lugar
Qué hicimos
No partimos por elegir una herramienta. Partimos por sentarnos con quienes hacían el cuadre cada mes y mirar, archivo por archivo, cómo lo hacían. Ahí está casi siempre la respuesta.
El camino, en cinco pasos
- 1
Conectar todas las fuentes a una sola base
Bancos, pagos en línea, tarjetas y descuentos automáticos llegan al mismo lugar, sin copiar ni pegar.
- 2
Traer la historia completa
Migramos más de diez años de donaciones. Sin historia no se puede saber quién dejó de donar ni desde cuándo.
- 3
Reemplazar lo que no se usaba
En vez del sistema grande, una base pensada para el tamaño y la forma de trabajar de esta organización.
- 4
Dejar un puente con lo conocido
Los formularios y planillas de siempre siguieron funcionando un tiempo, conectados a la base nueva. Nadie tuvo que cambiar de golpe.
- 5
Un panel para ver la salud financiera
Cuánto entra, por qué canal, quién está al día y quién dejó de aportar. A la vista, sin pedirle un informe a nadie.
El cuarto paso parece un detalle, pero fue clave. Un cambio brusco asusta, y con razón: si algo falla en recaudación, la organización lo siente de inmediato. Mantener el puente le dio al equipo tiempo para confiar en lo nuevo antes de soltar lo antiguo.
Qué cambió
CClaudia· coordinadora de socios23:40, cierre mañana
El directorio pide el cierre mañana, y las donaciones no cuadran.
Cuadrar el mes dejó de ser una tarea de días. Y como el equipo ya no pasa el tiempo persiguiendo archivos, lo usa en hablar con donantes. La organización aumentó en 70% la velocidad de recaudación.
Pero si nos preguntan qué fue lo más importante, no es ninguna de esas cifras. Es que hoy el equipo sabe, cada mes, quién dejó de donar. Y puede hacer algo al respecto mientras todavía hay tiempo.
Lo que nos llevamos
Muchas organizaciones creen que su problema de donaciones se resuelve con un sistema más grande. A veces es al revés: lo que falta es algo más chico, del tamaño justo, que el equipo de verdad use. Una herramienta que nadie abre no ordena nada, por buena que sea.
También aprendimos que la historia importa. Traer diez años de donaciones fue el trabajo más largo del proyecto, y el que más valor dio. Sin esa historia, el panel habría mostrado solo el presente. Con ella, muestra tendencias: quién aporta hace años, quién empezó a fallar, qué canal está creciendo.
Si en tu organización cerrar el mes de donaciones toma días, no es falta de esfuerzo de tu equipo. Es que los datos están repartidos, y eso tiene solución.

Felipe Soto
Cofundador · Sumadots