Guía práctica
¿Qué número le mostramos al financista?
Tienes mucha información y un informe lleno de promedios. El financista quiere ver una sola cosa: si algo cambió.

Felipe Soto22 de septiembre de 2026 · 5 min de lectura
En 30 segundos
- 01Muestra uno o dos números de resultado, no de actividad.
- 02Pon siempre al lado a cuántas personas se refiere cada cifra.
- 03Toma el termómetro seguido: no necesitas una evaluación de impacto para mostrar avance.
Es la pregunta que más se repite en nuestras conversaciones con fundaciones, y también la que escuchamos del otro lado de la mesa, cuando hablamos con quienes financian. Las organizaciones sienten que tienen muchos datos y que ninguno cuenta la historia. Los financistas sienten que reciben informes largos y que les falta lo único que buscan: saber si algo cambió.
El problema: muchos datos, ninguna respuesta
Casi siempre el informe muestra lo que la organización hizo: talleres realizados, personas inscritas, horas de voluntariado. Son números de actividad. Dicen que trabajaste, pero no dicen qué cambió para las personas.
Y cuando hay un número de resultado, suele venir como un promedio. Un promedio no se puede cruzar por territorio ni por grupo, y no deja ver si el cambio ocurrió en quienes de verdad participaron.
Números de actividad
- Talleres realizados
- Personas inscritas
- Horas de voluntariado
- Materiales entregados
Números de resultado
- Quiénes cambiaron una conducta
- Cuántos terminaron el proceso
- Qué mejoró respecto del inicio
- Dónde hay que apoyar más
Cómo elegir el número
En cinco pasos
- 1
Pregunta qué decide el financista con tu informe
Si renueva, si amplía, si cambia el foco. El número correcto es el que le ayuda a tomar esa decisión.
- 2
Elige uno o dos resultados, no diez
Lo que tu programa promete cambiar. Todo lo demás puede ir en un anexo.
- 3
Muestra a cuántas personas se refiere
Una cifra sin su N no se puede leer: no es lo mismo 80% de 10 personas que 80% de 1.000.
- 4
Cuenta solo a quienes participaron de verdad
Compara el antes y el después de las mismas personas, no de todos los inscritos.
- 5
Repite el mismo número en cada informe
La comparación en el tiempo es lo que convierte un dato en una historia.
Termómetro, no evaluación de impacto
Muchas organizaciones creen que para mostrar resultados necesitan una evaluación de impacto, con grupo de control y meses de trabajo. Para el día a día no hace falta. Lo que sirve es tomar el termómetro seguido: medir lo mismo, de la misma forma, cada cierto tiempo.
Para eso, los datos tienen que vivir en un solo lugar. Cuando cada sede o cada programa reporta en su propia planilla, juntar el avance toma semanas y el número llega tarde.
Para profundizar
Tus datos viven en 20 planillas (y por eso nadie sabe dónde está el dato)
Cada programa tiene su formulario y su Excel, y el equipo pasa más tiempo buscando datos que usándolos. Antes de elegir una plataforma, hay que ordenar la casa.
Así lo hicimos con un programa educativo que trabaja con jardines y escuelas: los datos dejaron de vivir en cientos de planillas y el equipo ve el avance de todo el programa, con sus metas, en una sola pantalla. Ver el caso completo.
Antes de tu próximo informe
- Escribe en una frase qué cambia tu programa en la vida de las personas.
- Elige el número que mejor muestra ese cambio, y su N.
- Revisa si hoy lo puedes medir igual en todas tus sedes o programas.
Si la respuesta a lo último es no, ese es el primer problema a resolver, antes que cualquier panel o herramienta nueva.

Felipe Soto
Cofundador · Sumadots